La Biblia como Fundamento Ético para la Sociedad-Pastor Abel Vidal
La Biblia como Fundamento Ético para la Sociedad
por Lic. Abel Vidal
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Contenido
Introducción
I. PRINCIPIOS ÉTICOS EN EL ANTIGUO TESTAMENTO
1.1. Ética
en el período antediluviano
a) Creación del ser humano
b) El pecado y la caída del hombre
1.2. Dios destruye a la humanidad: Noé1.3.
Ética de los patriarcas: Abraham
1.4.
Los 10 mandamientos
1.5. Ética de los profetas
II. PRINCIPIOS ÉTICOS EN EL NUEVO TESTAMENTO
2.1. La ética de Jesúsa)
Su relación con el AT
b)
Características de su mensaje ético
c)
Ética de Jesús y el Reino de Dios
d)
Enseñanza ética positiva de Jesús
e)
Enseñanza ética negativa de Jesús
2.2.
La ética de los primeros cristianos:
Hechos de los Apóstoles
2.3.
Ética en las epístolas del Apóstol Pablo
2.4.
Ética en la epístola de Santiago
2.5.
Ética en las epístolas del Apóstol Pedro
2.6.
Ética en las epístolas del Apóstol Juan
Anexos
Bibliografía
Introducción
El presente trabajo sobre “La Biblia como Fundamento Ético para la Sociedad” se realiza como un proyecto final de investigación en la asignatura Ética Social Evangélica, en la Maestría en Ciencia Bíblicas de la Universidad Nacional Evangélica (UNEV).
Este trabajo pretende hacer una vista panorámica de los libros de la Biblia y sus principales secciones, con respecto a los principios éticos que encontramos en ellos. De ninguna manera pretende ser un análisis exegético de cada libro de la Biblia en torno al tema, para esto hay diversos estudios de gran calidad.
En este trabajo el lector encontrará una revisión de los contenidos éticos en las principales divisiones del canon Bíblico tanto en el Antiguo Testamento (AT) y el Nuevo Testamento (NT).
En cada libro o sección específica se presentarán las opiniones de diversos autores sobre el contenido ético de la Biblia, sus problemas éticos y perspectivas ético-religiosas.
Algo a destacar es que, en cada sección Bíblica se presentarán brevemente las “Implicaciones para la sociedad actual”, sirviendo como un punto de mayor énfasis respecto al tema general de este trabajo.
Se incluye además en la sección anexos, una tabla donde se resumen las principales secciones Bíblicas, los principios éticos relevantes y las implicaciones para la sociedad actual.
Este estudio puede servir como referencia bibliográfica para investigaciones posteriores sobre el tema, como fuente de consulta para un análisis de ética Bíblica y como material de estudio a quien desee profundizar en la relevancia de la Biblia el actuar del día a día.
Espero sea de gran provecho el
presente trabajo investigativo.
I. PRINCIPIOS ÉTICOS EN EL ANTIGUO TESTAMENTO
1.1 Ética en el período antediluviano
a) Creación del ser humano
Génesis 1:26-28: 26Entonces dijo Dios: Hagamos al hombre a nuestra imagen, conforme a nuestra semejanza; y señoree en los peces del mar, en las aves de los cielos, en las bestias, en toda la tierra, y en todo animal que se arrastra sobre la tierra. 27 y creó Dios al hombre a su imagen, a imagen de Dios lo creó; varón y hembra los creó. 28Y los bendijo Dios, y les dijo: Fructificad y multiplicaos; llenad la tierra, y sojuzgadla, y señoread en los peces del mar, en las aves de los cielos, y en todas las bestias que se mueven sobre la tierra.
La Biblia comienza mostrándonos el origen de toda la existencia y especialmente el ser humano. Se establece claramente que su creador es Dios, siendo el hombre un ser único en todos los aspectos, el cual se diferencia de cualquier otro ser vivo por ser hecho a la “imagen y semejanza de Dios”. Este hecho refleja el alto valor del ser humano, encontrándose en un estado libre de pecado y de una conciencia corrompida. Este estado es semejante al de un niño pequeño, que aún no ha sido expuesto a la maldad y crueldad del mundo, siendo esencialmente bueno e inocente.
En Génesis 1:31 se nos dice: Y vio Dios todo lo que había hecho, y he aquí que era bueno en gran manera. Es importante que entandamos que el propósito de Dios fue crear un ser que guardara su imagen, que lo imitara y emulara sus atributos morales y virtudes. Esta reflexión nos hace comprender que la maldad en el ser humano no la puso Dios, sino que su idea original es muy superior a lo que pasó después.
Haciendo una explicación acerca de la imagen de Dios
“imago Dei”,
“La doctrina de la creación del hombre “a imagen de Dios” (Gén.1,26; 5,1; 9,6; 1ªCor.11; Stg.3,9) expresa que Dios le creó como una criatura especial respecto de las demás y cuyo distintivo es que, en cierta medida, es parecido al Creador. “La semejanza de la humanidad con Dios se va revelando a medida que se desarrolla la historia: el hombre y la mujer son seres racionales y morales (capaces de comprender los mandamientos de Dios y responder a ellos), seres responsables (que ejercen dominio sobre la naturaleza) y seres sociales (que encuentran su máxima realización en el conocimiento y la adoración de su Creador).”
Implicaciones para la sociedad actual:
Cuando pensamos en las implicaciones que tiene esta
base Bíblica para la sociedad actual podemos mencionar las siguientes aseveraciones:
·
El ser humano tiene un creador, por ende,
una autoridad sobre él, Dios.
·
El propósito de la existencia humana es
vivir en relación y comunión con su creador.
·
Por ser hechos a la imagen de Dios
conservamos el potencial de imitarle y parecernos a él.
· A medida que el ser humano se acerca a su creador su moralidad es transformada y es capaz de vivir en paz con los demás seres humanos y su medio ambiente.
b) El pecado y la caída del hombre
Génesis 3:6-7: 6Y vio la mujer que el árbol era bueno para comer, y que era agradable a los ojos, y árbol codiciable para alcanzar la sabiduría; y tomó de su fruto, y comió; y dio también a su marido, el cual comió así como ella. 7Entonces fueron abiertos los ojos de ambos, y conocieron que estaban desnudos; entonces cosieron hojas de higuera, y se hicieron delantales.
Cada ser humano nace en un estado caído, afectado por el pecado del primer hombre “Adán”. Este estado impacta todas las áreas de su vida.
Según (Lacueva, 1975):
“El reconocimiento del pecado del hombre es una característica distintiva de la Ética del Antiguo Testamento. Los griegos, para calificar éticamente al hombre, hablaban de "ignorancia"; Kant, de "irracionalidad"; los científicos evolucionistas, de un "residuo animal" que aún queda en el hombre y que está llamado a desaparecer; pero el Antiguo Testamento habla de "pecado", es decir, de rebelión contra la voluntad de Dios. Dios ha revelado cuál es la conducta que le complace, y por eso la prescribe, y cuál es la conducta que le desagrada, y por eso la prohíbe; el pecado es, pues, la violación de Su voluntad revelada.”
Implicaciones para la sociedad actual:
·
Este estado de pecado ha pasado a toda la
humanidad.
·
El pecado separa al ser humano de Dios y
de vivir en comunión con él.
·
Todos los males, sufrimientos y maldad del
ser humano se originan en el pecado que está dentro del hombre.
·
Las enfermedades son un resultado del
pecado de la humanidad.
· Este estado de pecado ocasiona guerras y
conflictos de todo tipo entre los individuos, grupos y naciones.
·
Es imposible para el ser humano liberarse
del pecado sin la obra redentora de Cristo.
1.1. Dios destruye a la humanidad: Noé
Génesis 6:5-9: 5Y vio Jehová que la maldad de los hombres era mucha en la tierra, y que todo designio de los pensamientos del corazón de ellos era de continuo solamente el mal. 6Y se arrepintió Jehová de haber hecho hombre en la tierra, y le dolió en su corazón. 7Y dijo Jehová: Raeré de sobre la faz de la tierra a los hombres que he creado, desde el hombre hasta la bestia, y hasta el reptil y las aves del cielo; pues me arrepiento de haberlos hecho. 8Pero Noé halló gracia ante los ojos de Jehová. 9Estas son las generaciones de Noé: Noé, varón justo, era perfecto en sus generaciones; con Dios caminó Noé.
Génesis 7:1 Dijo luego Jehová a Noé: Entra tú y toda tu casa en el arca; porque a ti he visto justo delante de mí en esta generación.
Los efectos del pecado siguieron degradando moralmente al ser humano al punto de que “todo designio de los pensamientos del corazón de ellos era de continuo solamente el mal”. Dios como creador del ser humano decide destruir su creación, pero en medio de esta decadencia moral se destaca un hombre, Noé. Es tan especial este hombre que la Biblia señala “Noé, varón justo, era perfecto en sus generaciones; con Dios caminó Noé.”
¿Por qué Noé era diferente a los hombres de su tiempo? Sus ancestros decidieron guardar una relación cercana con su creador y obedecer sus mandatos, cosa que no hacían sus congéneres. Dios escoge a Noé por su carácter de integridad, moral y fe en él.
Los únicos humanos que se salvan son Noé y su familia, el resto de la humanidad fue destruida por las aguas del diluvio.
Implicaciones para la sociedad actual:
·
Igual que en los tiempos de Noé, los seres
humanos de este tiempo: “todo designio de los pensamientos del corazón de
ellos era de continuo solamente el mal”
·
Aunque Dios prometió que no destruiría con
agua este mundo, si castiga el pecado del hombre que vive lejos de él. El mayor
castigo es el tormento eterno del infierno, lugar donde van las almas de
quienes mueren en un estado pecaminoso.
· Los que sinceramente buscan a Cristo, se arrepienten de sus pecados y ponen su fe en él, son salvos del lugar de tormento eterno que Dios tiene preparado para los que mueren en un estado de pecado.
1.2. Ética de los patriarcas: Abraham
Génesis 15:6 Y creyó a Jehová, y le fue contado por justicia
Este importante personaje recibe un llamado de Dios a salir de la tierra de su familia y emprender un viaje dirigido por la voluntad de Jehová. La respuesta de Abraham es fe y obediencia sincera al mandato de su Dios, el Dios verdadero.
Hablando sobre este personaje (Buch, 2014) dice:
“La disposición de Abraham de sacrificar a Isaac, el hijo de la promesa, por obediencia a Dios sólo puede considerarse una locura o un crimen desde el estadio ético, pero desde el punto de vista religioso le convierte en paradigma del “caballero de la fe”.
Génesis 23:16 Entonces Abraham se convino con Efrón, y pesó Abraham a Efrón el dinero que dijo, en presencia de los hijos de Het, cuatrocientos siclos de plata, de buena ley entre mercaderes.
En este pasaje se puede ver como Abraham aplicaba principios económicos generales de su tiempo, haciendo contratos comerciales legales y que demostraban su virtud moral como mercader. Es un importante principio, pues nos deja ver que los hombres que siguen al Dios de Abraham deben ser honestos y de un carácter integro en los aspectos laborales, profesionales y económicos.
Implicaciones para la sociedad actual:
·
En este tiempo postmoderno, mas que nunca
hace falta fe. Las personas buscan en que creer, ponen su fe en grupos, en
personas, en si mismo, em gobiernos, etc. El único que merece toda nuestra fe y
dependencia es Jesucristo, así como Abraham, que creyó a Dios, cuando nosotros
creemos somos justificados por la fe en Jesucristo.
· La fe en Jesucristo trae esperanza en medio de un mundo afectado por la pandemia del Covid-19, la inestabilidad política y la crisis de todo tipo.
1.3.
Los 10 mandamientos
Éxodo 20:2-17 “2 Yo soy Jehová tu Dios, que te saqué de la tierra de Egipto, de casa de servidumbre. 3 No tendrás dioses ajenos delante de mí. 4 No te harás imagen, ni ninguna semejanza de lo que esté arriba en el cielo, ni abajo en la tierra, ni en las aguas debajo de la tierra. 5 No te inclinarás a ellas, ni las honrarás; porque yo soy Jehová tu Dios, fuerte, celoso, que visito la maldad de los padres sobre los hijos hasta la tercera y cuarta generación de los que me aborrecen, 6 y hago misericordia a millares, a los que me aman y guardan mis mandamientos. 7 No tomarás el nombre de Jehová tu Dios en vano; porque no dará por inocente Jehová al que tomare su nombre en vano. 8 Acuérdate del día de reposo[a] para santificarlo. 9 Seis días trabajarás, y harás toda tu obra; 10 mas el séptimo día es reposo[b] para Jehová tu Dios; no hagas en él obra alguna, tú, ni tu hijo, ni tu hija, ni tu siervo, ni tu criada, ni tu bestia, ni tu extranjero que está dentro de tus puertas. 11 Porque en seis días hizo Jehová los cielos y la tierra, el mar, y todas las cosas que en ellos hay, y reposó en el séptimo día; por tanto, Jehová bendijo el día de reposo[c] y lo santificó. 12 Honra a tu padre y a tu madre, para que tus días se alarguen en la tierra que Jehová tu Dios te da. 13 No matarás. 14 No cometerás adulterio. 15 No hurtarás. 16 No hablarás contra tu prójimo falso testimonio. 17 No codiciarás la casa de tu prójimo, no codiciarás la mujer de tu prójimo, ni su siervo, ni su criada, ni su buey, ni su asno, ni cosa alguna de tu prójimo.”
Estos mandamientos son únicos, pues hacen un equilibrio entre la relación Dios-hombre y hombre-hombre. Para el pueblo de Israel significaron la base de su sistema legal y religioso, pero a su vez la guía ética que debían observar y enseñar a sus descendientes.
Sobre el carácter religioso del decálogo (Lacueva, 1975) dice:
“El Decálogo, término que significa "diez palabras" y, efectivamente, los judíos lo llaman "Las Diez Palabras"38, aparece en Éxodo 20:1-17 y Deut. 5:6-21, y consta de diez mandamientos divididos en dos "tablas". Los tres primeros mandamientos tratan de la relación con Dios. El 4 y probablemente el 5 tienen también una base religiosa. Los otros cinco tienen un propósito social.
Esta íntima relación entre la religión y la vida, distingue al Decálogo de otros códigos, por ejemplo, el de Hammurabi, los cuales se preocupan de la ley civil y criminal, especialmente de la defensa de la propiedad.”
Hablando respecto a los puntos fueres del decálogo (Lacueva, 1975) expresa:
“Fundamenta la conducta ética en la religión (aunque queda superado en el N. Testamento por el amor). Es a la vez breve y comprensivo. Incluye la conducta social, las relaciones familiares, y las relaciones con Dios. Prohíbe cada ofensa en su grado más alto, y así comprende las transgresiones menores; por lo tanto, es capaz de ampliación.”
Al analizar la relación entre la obediencia a los mandamientos de la relación hombre-Dios y hombre-hombre, (Gerald Nyenhuis, 2002) explica:
“Del mismo modo que no nos podemos conocer a nosotros mismos, ni a los demás, si antes no hemos conocido a Dios, tampoco podemos tener un comportamiento adecuado hacia los demás sin haber actuado adecuadamente respecto a Dios, y viceversa. Para servir a Dios debemos servir a las demás personas.”
Aunque fueron dados más de 600 mandamientos al pueblo de Israel, estos 10 son la esencia del carácter moral que espera Dios de pare de la humanidad. Luego en el NT., Jesús los resumió en 2: Marcos 12:30-31 Y amarás al Señor tu Dios con todo tu corazón, y con toda tu alma, y con toda tu mente y con todas tus fuerzas. Este es el principal mandamiento. 31 Y el segundo es semejante: Amarás a tu prójimo como a ti mismo. No hay otro mandamiento mayor que éstos.
Implicaciones para la sociedad actual:
· Absolutamente todos estos mandamientos tienen una importante relevancia en la sociedad actual. La decadencia modal y perdida de fe en Dios deconstruye al ser humano cada vez más. Las filosofías modernas que buscan poner el deseo individual del ser humano por encima de todo, generan un mayor distanciamiento del hombre hacia su creador.
· Los sistemas legales actuales han sido basados principalmente en los 10 mandamientos, por el espíritu de su aplicación y los beneficios que conlleva para la convivencia social.
1.1.Ética
en los profetas
Algunos de los principales asuntos ético-religiosos tratados por los profetas, antes y después del cautiverio, son:
·
Juicio y justicia
·
Santidad
·
Monoteísmo ético
·
Justicia económica
· Justicia social
Los profetas eran luces que brillaban en medio de las tinieblas de sus generaciones. Es muy interesante ver como su mensaje atacaba los males sociales vigentes en los diferentes períodos de la historia de Israel.
Cuando comparamos el mensaje de los profetas del AT.,
con otros mensajeros de diferentes religiones, anteriores o posteriores a
estos, se observa una marcada diferencia en el énfasis en la integridad moral,
ética, social que da Jehová.
El Dios de Israel exige que su pueblo sea santo y
demuestre esa santidad en un estilo de vida moralmente correcto, donde mantiene
una comunión primero con Dios mismo y luego las personas, el medio ambiente y los
animales. Esto es único en la historia de la ética humana, pues la visión ética
de Yahvé mantiene un equilibrio en la interrelación del hombre, que supera a
cualquier otra religión.
En su libro (Buch, 2014) detalla:
“Los profetas (“nabhi”) de Israel proclamaron un mensaje con enormes implicaciones éticas y morales. El tono de su mensaje era muy distinto al de los consejos de los sabios de Israel. Los profetas se sabían voceros directos de Dios, atalayas y centinelas cuyo mensaje central era una exhortación permanente al pueblo y a sus dirigentes políticos y religiosos para caminar siempre en obediencia a Dios.
Eran grandes predicadores y reformadores, que sacaban a la luz los pecados políticos, las prácticas económicas ilícitas, las injusticias sociales, y la hipocresía religiosa a todos los niveles de la sociedad. Llamaban a la nación en general, y a los individuos que la componían en particular, a arrepentirse, a cambiar su modo de vivir, a volver a Dios, y profetizaban el desastre si no se producía este arrepentimiento.”
Hablando acerca del enfoque etico de
los profetas (Wright, 2003) dice:
“Los profetas atribuyeron la posterior decadencia moral de Israel y su desobediencia absoluta precisamente a este error: se habían olvidado de Dios, y ya no se sentían motivados por las implicaciones éticas de su propia historia. La ingratitud e incoherencia de sus actitudes rebeldes era lo que más hería y enfurecía a esos portavoces del Dios de Israel.”
(Lacueva, 1975) hace un interesante desglose de los puntos éticos que se destacan en la enseñanza de los profetas, que me parece importante presentar:
1. “La separación de Dios, que se manifiesta en los siguientes aspectos:
a) La apostasía religiosa, ya en su aspecto general (Is. 59: 13), ya en los sacrificios a dioses ajenos (Os. 2: 13; 4: 10; 11: 2), en el culto a ídolos e imágenes idolátricas (Is. 2:8; Os. 13:2), en el seguimiento de costumbres extranjeras (Is. 2:6; Miq. 5:12-14). En Jeremías y Ezequiel, su denuncia de la apostasía es más contundente aún que la de los profetas anteriores, a causa del descarado paganismo del reinado de Manasés, que las reformas de Josías no habían sido capaces de extirpar (Jer. 3:10). Así vemos cómo Jeremías condena la idolatría y la multiplicación de los dioses (5: 7; 11: 13). Antes de Manasés, el culto idolátrico aún pretendía ser dirigido a Yahveh (o Jehová), pero ahora se han introducido dioses ajenos (7:17-18, Comp. con Sof. 1:5-6) y hasta sacrificios humanos (7: 31). En los primeros capítulos, Jeremías emplea un estilo que recuerda al de Oseas, comparando la relación entre Israel y su Dios a la de dos esposos o a la de padre e hijo (2:9; 3:1,20; 31:9); habla de la locura de la idolatría (2: 11-13; 11: 12; 16: 20); con todo, el pueblo es inconsciente de su desobediencia (2:23; 8:8; 18: 18). Ezequiel denuncia, tanto la idolatría en Israel (6: 13), y en Jerusalén (8:6-16), como la que aún persiste entre los desterrados (14: 1-8). Es una afrenta a Jehová y a Su nombre (20:9, 14,22), y las consecuencias serán las condenaciones del juicio divino (6:7; 7:4). En 7:4 parece que el juicio consistirá en los pecados que lleva consigo la idolatría.
b) El formalismo religioso. En los siglos VIII y VII a. de c., a pesar de la idolatría de Israel, continúan haciendo sacrificios a Jehová. Los profetas condenan esta hipocresía (Am. 4:4-5; 5:21-23; 8:3,5,10), pues mientras hacen sus sacrificios, se apresuran impacientes a seguir su mal camino; Dios no acepta tales sacrificios (Os. 5: 6; 8: 13), sino que exige la conducta justa más bien que el sacrificio(Am. 5: 14¬18; Os. 6:6; 8:11-13; Miq. 6:6-8; Is. 1:11-17; 58:1-5,13). En Jeremías se acentúa todavía más esta denuncia del formalismo religioso, denunciando: i) la vaciedad de las ceremonias, ya que confiaban en el Templo (7:4), en una adoración hipócrita, mientras cometían toda clase de pecados (7:8-12). Por lo tanto, ya pueden quebrantar las leyes del sacrificio, comiendo la carne del holocausto, porque ya no sirve para nada, mientras no escuchen la voz de Dios (7:21-23); ii) el pecado radical de la desobediencia. Lo que Dios requiere primordialmente es la obediencia (11: 1-8). La circuncisión del israelita ya no vale nada cuando no hay obediencia; en su corazón, son iguales que los gentiles (9:25-26); iii) la pura exterioridad de la religión. Jeremías sabía que el Templo y su culto acabarían pronto; por eso acentúa la importancia de la religión del corazón. El pueblo de Dios ya no tendrá por qué hablar de los objetos del culto, como el Arca (3: 16); sus sacrificios ya no serán sólo de animales, sino de alabanza (17:26, Comp. con Hebr. 13:15). También profetiza el nuevo pacto, caracterizado por la ley escrita en el corazón (31:33, Comp. con Ez. 36:26-28).
2. La injusticia social, en sus aspectos de:
a) Ostentación de opulencia y lujo fastuoso. Amós da una descripción de los ricos holgazanes: Tienen dos casas ricamente adornadas (3: 15), y celebran banquetes y fiestas con toda clase de pródigo dispendio en comida, bebida, música y perfumes (6:4-6). Su prosperidad es el resultado de negocios sucios (Miq. 2:1-2; Is. 5:8). Las mujeres son la personificación del orgullo y del derroche lujoso (Is. 3: 18ss.)
b) La injuria, el latrocinio y la explotación. Los profetas acusan a los ricos de oprimir al pobre (Am. 2:6-8; 8:4-6), de pervertir la justicia (Am. 5: 11-12), de ser acreedores crueles (Miq. 2:8-9), y de practicar negocios fraudulentos (Miq. 6: 10-11). Los gobernadores son unos malvados (Miq. 3: 1-3) y la injusticia infecta toda la sociedad (Is. 5:7-23; 33:15; 58:6-7,9-10; 59:1-7). En el período posterior, la injusticia se generaliza (Jer. 5: 1; 7: 5-6). Abundan la codicia (Jer. 6: 13), el fraude (22: 13), la traición (9:8), el robo, el adulterio, la mentira y el homicidio (7:9). La predicción del juicio divino viene a ser una amenaza constante (Jer. 5: 29). En Ez. 22:6-12, vemos cómo el pueblo está lleno de violencia, de desprecio a los padres y al extranjero, a la viuda y al huérfano; de la profanación del santuario y del sábado, de inmoralidad de toda clase, de usura y de fraude. En Amós y Oseas, se condena igualmente el robo, el homicidio y la mentira (Os. 4:2; 6:8; 10:4; 11:12; 12:1), así como el adulterio y los pecados con él relacionados (Am. 2:7; Os. 4:2).
3. El juicio divino. Una conducta tan inmoral, resultado del egoísmo y de la separación de Jehová, traerá sobre el pueblo el juicio de Dios. Amós (3: 2) pone el énfasis en la responsabilidad especial de Israel; Oseas (4:9) acusa a Israel de su infidelidad al Esposo, quien se ve obligado a castigarle (V. también Is. 1:20; Miq. 3:12).
4. La gracia regeneradora. Este aspecto se muestra especialmente en los profetas del 2. ° período (fines del siglo VII y siglo VI a. de C.), los cuales:
a) Llaman al pueblo al arrepentimiento (Jer. 25:5; Ez. 18:30-32)
b) Proclaman el perdón divino. Van más lejos que los profetas del período anterior, profetizando el perdón para los arrepentidos y el cambio interior que obrará Dios en Su pueblo (Jer. 24:7; 31:34; Ez. 36:25-29).
Implicaciones para la sociedad actual:
La naturaleza humana sigue teniendo los mismos problemas y luchas espirituales producto del pecado, por lo que la situación moral del ser humano no cambial con el paso de la historia. Seguimos luchando con los mismos problemas éticos de antaño:
· Juicio y justicia: la sociedad actual promueve una pseudo justicia en la que intenta la igualdad para todos, pero a costa de explotar, denigrar, e incluso discriminar “positivamente” a ciertos grupos. El mensaje de los profetas respecto a la verdadera justicia es más relevante que nuca.
· Santidad: el concepto de santidad y los positivos valores morales que implica es esencial para la sociedad actual. El diseño Bíblico de santidad exige que el ser humano se aleje del pecado y la decadencia moral que este genera y busque en Cristo el medio para ser libre de la esclavitud espiritual. Esta santidad es práctica y se refleja en todo el estilo e vida del ser humano, lo que repercute en sus relaciones interpersonales con las demás personas.
· Monoteísmo ético: El Dios de la Biblia se revela como un único y verdadero Dios. Su estándar moral y ético está muy por encima de los “dioses” de otras religiones. El mensaje profético es especialmente necesario para nuestra sociedad, que ha creado tantos “dioses” e ídolos, no necesariamente religiosos, sino los nuevos objetos de culto de la humanidad, como son: el dinero, el amor al cuerpo, el éxito, la sexualidad, etc.
·
Justicia económica:
El mundo actual lucha por decidir quien debe gobernar, repartir las riquezas,
por qué modelo económico debe aplicarse. El capitalismo, el fascismo,
comunismo, etc., siguen luchando para tomar el control económico de la
humanidad. Una ética basada en el amor a Dios y por ende al prójimo es
necesaria; precisamente esto es lo que plantean los profetas del AT.
II.
PRINCIPIOS ÉTICOS EN EL NUEVO
TESTAMENTO
2.1 La ética de Jesús
a) Su relación con el AT
Hablar de la ética de Jesucristo es un amplio desafío en todos los sentidos. Nos encontramos con el mesías prometido a la humanidad, que vino a ser “luz al mundo” sumergido en la decadencia moral y espiritual.
En su libro (Lacueva,
1975) habla acerca de la relación del mensaje ético de Jesús con el AT., y
expresa:
“Su relación con la Ley. Jesús dijo que había venido a cumplir la Ley, no a abrogarla (Mt. 5:17; Lc. 16:17). "Cumplir -dice J.F.A. Hort- significa completar en su plenitud, implicando un progreso; no significa guardar una cosa en el mismo estado que antes"46. Jesús cumplió la Ley en su vida perfecta; en su muerte, cumpliendo una vez para siempre sus aspectos ceremoniales y clavando en la Cruz cuanto en la Leyera instrumento de condenación para nosotros (Col. 2: 14) y muro de separación entre judíos y gentiles (Ef. 2: 14-15); y en su enseñanza ética, que reafirmaba el espíritu de la Ley, haciendo resaltar sus más profundas implicaciones (V. Mt. 7: 12). "Lejos de abrogar la Ley -dice E.F. Scott- el Señor exigía de sus discípulos una obediencia a ella que sobrepasaba la de los escribas y fariseos (Mt. 5: 19-20)”
La autoridad de Jesús respecto a la Ley de, radica en que él cumplió esta con un verdadero sentido de justicia, no solo por una mera demostración religiosa, como hacían los fariseos y saduceos de su tiempo. En 1 Pedro 3:18 se nos dice “porque también Cristo padeció una sola vez por los pecados, el justo por los injustos”, ese estad de justicia de Cristo solo se podía lograr si cumplió perfectamente la Ley, lo que efectivamente hizo.
b) Características de su mensaje ético
Dentro de los aspectos que llaman la atención del mensaje ético de Jesús (Lacueva, 1975) destaca:
“Su originalidad. Muchos escritores, notando puntos de comparación, no sólo con la Ley y los Profetas, sino también con los escritos rabínicos del período intertestamentario, han dudado de la originalidad de la Ética del Señor. Pero, mientras en los escritos rabínicos, las joyas se tienen que buscar entre mucha paja, toda la enseñanza ética de Cristo se distingue por su profundidad, claridad e importancia. El escritor judío Klausner ha llegado a confesar: "Un hombre como Jesús, para quien el ideal ético lo era todo, resultaba algo inaudito para el judaísmo de aquellos tiempos". Su originalidad se destaca además en los siguientes aspectos:
a) Su universalismo. En contraste con los rabinos, Cristo no limita su enseñanza al judaísmo (Mt. 5 :45)
b) Su ausencia de legalismo. Da toda la importancia al espíritu de la Ley, condenando el legalismo de los fariseos, es decir, la observancia mecánica como medio de adquirir mérito.
c) Su actitud hacia las mujeres. Respeta la personalidad de la mujer y su posición en la sociedad. Mención especial merece su comportamiento con la mujer samaritana (Jn. 4:7-27): ¡conversar en público con una mujer, y samaritana, cuando los judíos no dirigían la palabra en la vía pública a una mujer, ni siquiera a su esposa!”
Es maravilloso ver como Jesús da un papel de mucha importancia a la mujer durante todo su ministerio. Esta actitud contrasta con la posición inferior de las mujeres en la cultura judía de su tiempo.
c) Ética de Jesús y el Reino de Dios
Esto es parte fundamental del mensaje de Cristo en todo su ministerio. (Lacueva, 1975) hace referencia a la investigación de T.W. Manson, quien explica este enfoque ético de Jesús como “La Ética del Reino de Dios como realidad presente” y expone tres aspectos del concepto del Reino en la enseñanza de Cristo:
a.
La soberanía eterna de Dios
b.
El Reino como manifestación presente en la
vida de los hombres; la consumación final del Reino en la "parusía".
c. Los dos últimos se pueden considerar como manifestaciones del primero, el cual presta a la enseñanza ética de Cristo un carácter absoluto.
Concuerdo con él en este respecto, pues observamos en el mensaje de Cristo acerca del Reino de Dios, un énfasis en la vida presente, las relaciones con los demás, la fe del día a día. Por otra parte, Jesús presenta el reino como una realidad futura y que se consumará cuando él Señor se lleve a sus escogidos de este mundo en el evento que llamamos “rapto o arrebatamiento”.
Este reino presente del que habla Cristo significa que Dios (el rey) dirige, guía y traza el rumbo de vida de sus súbditos (la iglesia), viviendo bajo una sociedad permanente (el reino). Esto es asombroso, pues nos muestra como Dios se interesa en la vida del ser humano, y desea guiar sus pasos en cada aspecto de sus vidas. Esta relación produce beneficios como: comunión con Dios, la presencia de su Espíritu Santo en la vida del creyente, la salvación del alma, paz y tranquilidad frente a los problemas y dificultades de la vida. Esta relación no se basa en la tiranía de un gobernante, sino en el dulce amor y guía del creador del universo que desea entrar en una relación directa y personal con el hombre.
d) Enseñanza ética positiva de Jesús
(Lacueva, 1975) presenta una interesante clasificación con algunos ejemplos de las enseñanzas de Jesús:
1.
Mandamientos:
2. Ejemplos:
·
A cualquiera que te
hiera en la mejilla derecha, vuélvele también la otra (Mt. 5: 39). Quiere decir: no repliquéis al insulto con
insulto, bajando al mismo nivel del adversario.
·
Al que quiera
ponerte a pleito y quitarte la túnica, déjale también la capa (Mt.5:40). El deseo de venganza se ha de suprimir hasta el
punto de estar dispuesto no sólo a perder lo que es nuestro, sino a dar más.
·
A cualquiera que te
obligue a llevar carga por una milla, ve con él dos (Mt.5:41). Se refiere al derecho de los soldados romanos de
obligar a cualquier persona civil a acompañarles. Aquí la
idea es: haced más que el puro deber.
· Al que te pida, dale; y al que quiera tomar de ti prestado, no se lo rehúses (Mt. 5:42). Recordando el contexto, se ha sugerido que el motivo para negar el donativo o el préstamo podría ser el afán de vengar algún antiguo agravio.
3.
Consejos:
·
Anda, vende todo lo que tienes, y
dalo a los pobres (Mc. 10:21)
·
Cuando tú des limosna, no sepa tu
izquierda lo que hace tu derecha (Mt. 6:3)
· No juzguéis, para que no seáis juzgados (Mt. 7: 1)
e)
Enseñanza ética negativa de Jesús
Los
pecados que condena Cristo se pueden dividir en cuatro clases:
· El desordenado amor a sí mismo: El pecado consiste en amarse a sí mismo más que a Dios y que al prójimo.
· Los pecados de la carne: A la adúltera le dijo: "No peques más". En Mt. 6:27-30, enseñó que una mirada concupiscente equivale a un adulterio, y recomendó las medidas más drásticas para suprimir la ocasión de pecado.
· Los pecados del espíritu: Jesús condena en los términos más fuertes el orgullo en sus diversas formas; sobre todo, en la persona de los fariseos, quienes "hacen todas sus obras para ser vistos por los hombres" (Mí. 23:5, V. todo el capítulo), y criticaban a los demás (Mí. 7:3).
·
Pecados
de tipo religioso:
ü
La
inhumanidad en las prácticas religiosas.
ü
La
ostentación religiosa.
ü
La
opresión.
ü
La
hipocresía
Implicaciones para la sociedad actual:
· Jesús vivió bajo una vida ética: Jesús no solo enseñó ética, sino que la vivió, modeló con su ejemplo la forma en que debe vivir el ser humano que quiere agradar a Dios y vivir en verdadera comunión con sus semejantes.
· Su mensaje transformó el mundo: Su impacto es tan importante que dividió la historia de la humanidad en 2 partes, antes de Cristo y después de Cristo. Sus enseñanzas fueron llevadas por todo el mundo por sus seguidores y han transformado la vida de millones de personas. Lo maravilloso es que su mensaje sigue cambiado vidas hoy, las personas que viven en la decadencia moral y espiritual, encuentran esperanza, perdón de sus pecados y sentido a sus vidas por la fe en él.
· Su mensaje se ha mantenido por más de 2000 años: su poderoso y único mensaje se ha mantenido después de 2 milenios. Esto muestra la firmeza de sus principios espirituales-éticos, pues se han mantenido vigentes sin importar las realidades culturales, políticas y sociales a través de la historia humana.
·
Sus enseñanzas son trascendentales
para la sociedad de hoy: su mensaje de arrepentimiento por el
pecado, la vida eterna por le fe en él, el reino de Dios, el amor a Dios sobre
todo y al prójimo como a uno mismo, son ejemplos clave que van dirigidos a la
decadencia de la sociedad postmoderna en la que nos encontramos. Cuando el ser
humano cree y aplica las enseñanzas de Cristo, su vida cambia, su ser interior
es transformado y se refleja en un cambio de vida que abrasa una verdadera
ética que busca el bien con Dios, consigo mismo y con sus semejantes.
2.1 La ética de los primeros cristianos: Hechos de los Apóstoles
(Buch, 2014) hablando sobre las relaciones económicas en la iglesia primitiva dice:
“La iglesia en Jerusalén continuó el modelo de cuidado mutuo y posesión en común de los bienes (Hch.2,44-45; 4,32; 5,1-11; 6,1-7). El compartir era voluntario. La iglesia no abolió la propiedad privada, no insistió en la igualdad económica absoluta, no todos donaron todo. Pero tampoco se conformaban con dar lo sobrante: la esencia de sus relaciones podría describirse como “una responsabilidad ilimitada y una disponibilidad total.”[35] Voluntariamente vendían sus propiedades para ayudar a los necesitados (4,36-37). Con sencillez daban hasta que la necesidad era cubierta. Lo más importante no eran los derechos legales de propiedad sino las necesidades de los hermanos. El precio pagado por la fraternidad entre los cristianos de Jerusalén fue elevado pero su impacto en la sociedad fue tremendo; su modo de vida basado en el amor sacrificial respaldaba la predicación de los apóstoles.”
Es altamente destacable este gesto de los primeros cristianos de apoyarse mutuamente, sin esperar nada a cambio. Este nivel de compromiso con la necesidad de los semejantes solo se puede lograr cuando el ser humano ha sido transformado por el Espíritu Santo, al creer en Jesucristo y operarse el nuevo nacimiento. Esta muestra de amor y compañerismo surgió de forma espontánea, no fue impuesto por ningún líder específico, ni siquiera por el mismo Jesús. Fue el resultado de su experiencia al nacer de nuevo en Cristo, no un medio para alcanzar el favor de Dios o la salvación.
(Buch, 2014) sigue expresando sobre este asunto:
“Cuando el hambre sacudió a Judea los cristianos gentiles se movilizaron a favor de sus hermanos judíos (Hch.11,29-30; cfr. Gál.2,10; Rom.15,22-28; 1ªCor.16,1-4; 2ªCor. 7-9). De este modo lo que comenzó siendo una práctica intraeclesial se convirtió en extra eclesial superando fronteras étnicas, sexuales o culturales.”
Este suceso es muy interesante, pues ya habían pasado varios años desde la fundación de la iglesia. Los cristianos de otros lugares fuera de Jerusalén sentían la responsabilidad de apoyar a sus hermanos en la fe que se encontraban a miles de kilómetros, a quienes jamás habían visto y posiblemente jamás verían. No obstante, el sincero amor a Dios, y por ende a sus hermanos en Cristo, les impulsaba a colaborar para el sustento económico de estos. Esto solo es visible entre quienes experimentan el nuevo nacimiento por la fe en Cristo Jesús, esta transformación moral interna marca todo el actuar del ser humano.
Como nos dice: Hechos 2:44-47 Todos los que habían creído estaban juntos, y tenían en común todas las cosas; 45 y vendían sus propiedades y sus bienes, y lo repartían a todos según la necesidad de cada uno. 46 Y perseverando unánimes cada día en el templo, y partiendo el pan en las casas, comían juntos con alegría y sencillez de corazón, 47 alabando a Dios, y teniendo favor con todo el pueblo. Y el Señor añadía cada día a la iglesia los que habían de ser salvos.
La actitud de esta naciente comunidad cristiana impactó profundamente a la sociedad de su tiempo. El “pueblo”, se refiere las personas residentes allí, quienes, al observar el sincero amor y apoyo mutuo de los seguidores de Jesucristo, se identificaban con este notable acto de bondad. Inmediatamente se añadían a esta naciente comunidad, principalmente por el testimonio y ejemplo de conducta de los cristianos, medio que era usado por el Espíritu Santo de Dios para impactar sus vidas.
Implicaciones para la sociedad actual:
·
Un verdadero ejemplo de solidaridad sin
discriminación.
·
Un ejemplo de igualdad y equidad, basada
en el valor individual que todos compartimos.
·
Un ejemplo de justicia económica, no
basada en opresión de ningún tipo, sino en el amor mutuo.
·
Un ejemplo administración financiera eficiente,
modelo para las instituciones gubernamentales.
· Muestra de que la iglesia de Cristo aplica principios eficientes y relevantes para la sociedad.
2.2 Ética en las epístolas del Apóstol Pablo
Santo obra un nuevo nacimiento (regeneración) en el interior humano, esto a su vez impacta el actuar del ser humano. El hombre pasa a ser conducido no por sus instintos pecaminosos, carnales y naturales, sino por el Espíritu Santo que mora en él y lleva a actuar de forma éticamente correcta y agradable a Dios.
Los elementos de la ética paulina se hallan inmersos e integrados en el conjunto de su teología. Presentaremos el análisis que hace (Buch, 2014) acerca de los principios fundamentales según el esquema elaborado por (Schrage, 1987):
a) Indicativo e imperativo
La enseñanza soteriológica paulina y su exhortación ética son claramente reconocibles en sus epístolas. A menudo la primera parte de las cartas muestran un contenido dogmático y en la segunda parte se abordan cuestiones éticas. Este orden refleja el principio fundamental de que la acción salvífica de Dios en Jesucristo es base y presupuesto de toda acción cristiana.
b) Fundamentación cristológica
En el acontecimiento salvífico escatológico de la muerte y la resurrección de Jesucristo, Dios culminó su propósito de salvación del mundo. Esa es la base de la ética cristiana. La justificación por la fe en Cristo produce el perdón del cristiano pero también su participación en la vida de Jesucristo, y a la inversa: Cristo vive en el cristiano (Gál.2,20) y el cristiano vive en y para Cristo (1ªCor.5,14). El señorío de Cristo es la raíz y la meta de la vida y de la ética cristianas. Del mismo modo, siendo el amor el eje del carácter de Cristo, este es también el criterio básico para toda acción cristiana (Rom.15,2ss).
c) Fundamentación “gestual”
El bautismo es un acontecimiento “con Cristo”: morir, ser crucificado, sepultado, y resucitado con Él (Rom.6,3ss). Tras esta victoria de la gracia sobre el pecado ya no cabe vuelta atrás (Rom.6,1- 2), ahora el cristiano es enteramente propiedad de Cristo para vivir la vida de su Señor. El bautismo simboliza al mismo tiempo liberación del señorío del pecado y sujeción obediente a la autoridad de Cristo (Rom.6,18; 1ªCor.3,21-23). Por su parte, la participación en la Santa Cena (1ªCor.11) añade una dimensión comunitaria esencial a la nueva vida en amor a la que son llamados los cristianos en base a su identificación con Cristo.
d) Fundamentación pneumatológica
El Espíritu de Cristo (Rom.8,9; 2ªCor.3,17) hace posible la nueva vida por su poder renovador. Él capacita y fortalece al cristiano en el desarrollo de su vida en Cristo aun a pesar de la tensión entre carne y Espíritu (Rom.8; Gál.5). Precisamente esa tensión muestra que, a pesar de la realidad de la nueva vida y la presencia misma del Espíritu, el cristiano sigue siendo vulnerable.
e) Fundamentación escatológica
Sin perder de vista la fundamentación esencialmente cristológica de la ética paulina, cabe decir también que es una ética escatológica, en su vertiente presente y futura. El cristiano vive ya al amparo del nuevo “eón” que Cristo ha hecho posible con su muerte y resurrección; del mismo modo, Cristo es fundamento y meta de la esperanza (Fil.1,23). El cristiano y la Iglesia viven su presente ético siendo consecuentes con el futuro preparado por Dios y anticipándolo en su existencia. Igualmente, la dimensión futura de la escatología libra a la ética cristiana de una absolutización de la realidad presente y de la servidumbre al inmanentismo.
Un interesante enfoque lo ofrece (Lacueva, 1975), al expresar que la ética de Pablo es más teológica que humanista, destacando las siguientes justificaciones:
·
La forma didáctica de sus epístolas, donde
a las normas éticas siempre precede la doctrina.
·
La potencialidad vital que adscribe a la teología
como fuente de la conducta cristiana.
·
Es más espiritual que legalista.
· Es más disciplinada que ascética.
Otro aspecto que trata (Lacueva, 1975) son los motivos de la ética Paulina, mencionando los siguientes:
·
El deseo de complacer a Dios es propuesto
como motivo de la buena conducta (Rom. 8:8; II Cor. 5:10; Ef. 5:8-10; Col.
3:20; La Tes. 2:4; 4:1).
·
El testimonio del Evangelio (Gal 5: 25;
Ef. 5: 8-9; Flp. 1: 27; Col. 3: 1-3¬5-8; 1a Tes 4: 12).
·
La solicitud por el bien de la Iglesia es
motivo para hablar la verdad, hablar bien y ejercitarse en un trabajo honesto
(Ef. 4:25-29; Rom. 14; I Cor. 8:7-13).
· El motivo escatológico (Rom. 2:5; 13:11-14; La Cor. 7:28-29; La Tes. 5:4-7)
· Da ejemplos específicos para la vida práctica basados en las enseñanzas del evangelio.
2.3 Ética en la epístola de Santiago
Como bien observa (Buch, 2014): “La epístola de Santiago es el texto ético por excelencia del Nuevo Testamento. Se trata de una carta que protesta contra toda perversión quietista de la vida cristiana, denuncia la tentación de la negligencia moral amparada torvamente en conceptos elevados como fe o gracia, y reivindica radicalmente un cristianismo práctico expresado en las diversas áreas de la vida cotidiana. No existe contradicción entre el imperativo de Santiago y el indicativo paulino; este incluye también a aquel, y Santiago reta al discípulo de Jesucristo a traducir en hechos obedientes sus declaraciones de fe.
De acuerdo con su énfasis existencial y moral, Santiago declara absurda la posibilidad de una fe que no se encarne y exprese en las obras propias del carácter del Reino de Dios. Una fe concebida sólo de manera intelectual e interiorizada hasta la invisibilidad no es la fe que anuncia el Evangelio. La fe verdadera se verifica en sus frutos prácticos (Gál.5,6; Tito 3,14).”
· Como hacer frente a las tribulaciones
La epístola de Santiago es un manual ético para la vida del cristiano, su enfoque es la vida práctica del ser humano que sigue a Dios. Es muy interesante como toma situaciones del día a día del ser humano y los pone en el contexto de la ética cristiana. Sus enseñanzas se pueden aplicar ampliamente en las relaciones humanas en general.
· Da respuesta a como enfrentar los momentos difíciles que atraviesa el ser humano.
2.4 Ética en las epístolas del Apóstol Pedro
(Buch, 2014) observa que “La 1ª epístola de Pedro ofrece un nítido ejemplo de hasta qué punto el estilo de vida cristiano y su ética inconformista sufre discriminación, rechazo y oposición, vivido en medio de un ambiente moral enfrentado con los valores del Reino. Y enseña también el modo en que el cristiano debe responder a esas presiones, con firmeza y fidelidad al carácter de Cristo.”
(Lacueva, 1975) destaca algunas de las virtudes características en las epístolas de Pedro:
·
Hágioi en pase anostrophé
(santos en todos los aspectos de vuestra conducta; I Ped. 1:15; II Ped. 3:11).
·
Abstenerse de los malos
deseos de la carne (pureza; I Ped. 2:11; 4:2-4).
·
Nephontes, nepsate (sed
sobrios, moderados; 1.a Pedro 1:13; 4:7; 5:8) y la enkráteia (control de sí
mismo, dominio propio, templanza; 2. a Pedro 1: 6).
·
La generosidad, descrita
en 1.a Pedro 4:9-11.
·
Hypomoné = perseverancia
paciente, constancia (1.a Pedro 2: 20; 2. a Pedro 1: 6).
· Agathopoiuntes = haciendo el bien (1.a Pedro 2: 14-15-20; 3:6-11-17; 4:19) y areté (virtud; II Ped. 1:5).
Otro abordaje que hace (Lacueva, 1975) es sobre la ética social en lso escritos del Apostol Pedro:
·
En el matrimonio (I Ped.
3: 1-7), donde las relaciones entre los cónyuges se caracterizan por el honor y
respeto mutuo.
·
Los siervos deben
obedecer a sus amos (1.a Pedro 2:18).
·
Las autoridades merecen
la sumisión y el honor (1.a Pedro 2: 13-17), con lo que no descarta su propia
actitud en Hech. 4:19; 5:29.
· En la iglesia, todos tienen obligaciones unos para con otros (5: 5): los ancianos, de cuidar de la grey y servir de ejemplo; los jóvenes, de sumisión (5: 1-5).
(Buch, 2014) hace otra aclaración “Para que no haya lugar a equívocos, Pedro enseña con rotundidad que la nueva vida del cristiano sólo puede ser fruto de la acción santificadora del Espíritu Santo (1,2). Y esto mismo vale para todo ministerio cristiano, que no se desempeña en el poder humano sino por medio del poder que Dios da (4,10-11). Sólo nutrido en el poder del Espíritu el cristiano puede atender la exhortación de vivir en todo “siguiendo las huellas de Cristo” (2,21), para dar testimonio de su Señor con su manera de vivir (2,12; 3,16; 4,14ss).”
La ética de Pedro se basa en la transformación que opera Cristo en el ser humano, transformación que impacta los aspectos concretos del la vida del hombre. Que sea Pedro quien enfatice esto es muy importante, pues era un rudo y toco pescador judío que le cortó una oreja a un hombre por defender a Jesús. El muestra con su ejemplo de vida el cambio ético que opera Jesús en el ser humano que le cree sinceramente.
· Jesucristo transforma al ser humano, sacándolo del pecado y la decadencia moral, a una vida nueva.
2.1 Ética en las epístolas del Apóstol Juan
(Buch, 2014) expone “Los escritos juaninos identifican el “ser” y el “deber” con mayor claridad aún que otros autores neotestamentarios. La ética del Evangelio de Juan no puede entenderse sin su fundamento cristológico; el énfasis exhortativo no recae en la tarea de “imitar a Cristo” sino en “permanecer en Él” (capítulo 15): sin “permanecer en Cristo” no existe posibilidad alguna de vivir en Su voluntad ni producir los frutos que Él espera de sus discípulos (v.1-5).
La primera epístola puede considerarse el comentario ético del Evangelio de Juan porque ratifica la centralidad del amor fraterno en la vida de los discípulos de Jesús. Tal amor es signo de la esperanza escatológica ya hecha presente (2,8). Por ese motivo, mal puede entenderse la exhortación al amor fraterno como una restricción del llamado de Jesús al amor ilimitado (Mt.5,38ss; Lc.10,25ss); Juan pretende afirmar a la comunidad cristiana sobre vínculos sobrenaturales de amor práctico (3,16- 17; 4,20-21) que confirmen el poder del Evangelio que dicha comunidad proclama (3,14). La radicalidad de Juan en este punto es muy similar a la de Santiago: en ambos casos se subraya la importancia de un amor que no se confunda en meros sentimientos sino que se exprese prácticamente (3,18).”
Las enseñanzas éticas de Juan en sus epístolas parte de en un elemento fundamental “el amor”.No cualquier tipo de amor, sino el que es producido por Dios en el interior de ser humano, a través del nuevo nacimiento por la fe en Cristo Jesús. Con esta base ética Juan desarrolla una serie de postulados de conducta acerca de como debe actuar una persona que verdaderamente tiene el amor de Dios en su corazón. Este amor impacta cada esfera del ser humano: su relación con Dios, consigo mismo y con los demás.
Conclusión
Luego
de haber realizado esta vista panorámica de los libros Bíblicos, presentando a
grandes rasgos su contenido ético y los principios relevantes aplicables a la
sociedad actual, podemos citar las siguientes conclusiones:
1) Dios es la fuente primigenia de la ética. Dios ha revelado su carácter y persona en su trato con la humanidad, nos ha demostrado que es bueno, justo, fiel, misericordioso, bondadoso, y mucho más. Su actuar ético no es como el del hombre, débil, fluctuante, inmoral, sino que, por su perfecta santidad, se diferencia de la humanidad como el cielo de la tierra. Solo podemos vivir una verdadera moralidad al aplicar sus enseñanzas y verdades reveladas en la Biblia.
2) El ser humano posé en su interior un reflejo degradado de la ética de Dios. La condición moral del ser humano viene marcada por el pecado presente en su interior. Como consecuencia, todo sistema humano se verá afectado por esta realidad, especialmente los sistemas éticos.
3) Cuando el ser humano saca a Dios de su práctica ética se pierde en la oscuridad de su debacle moral. Desde Génesis hasta Apocalipsis vemos como el hombre le da la espalda a Dios, creando nuevos dioses y justificaciones para su actuar. En la Biblia vemos como Dios castigó varias personas y naciones por su constante decadencia moral y espiritual. Si la sociedad actual desea tener un verdadero cambio en su realidad ética, necesita obligatoriamente tornar su vista al Dios revelado en la Biblia, que desea transformar al ser humano.
4) Dios siempre ha querido guiar la vida del ser humano. Ha sido su deseo que el hombre entre en una parmente relación con él, donde le reconozca como el motor y guía de su vida. Dios desea que la sociedad ponga su mirada en él, pues sus planes para el hombre son “buenos”, “para su bien y no para su mal”.
5) Cristo es la consumación de la revelación ética de Dios para la humanidad. Es en Jesucristo que encontramos el clímax de la revelación de Dios para el hombre. Con su ejemplo de vida Jesús enseñó como debe vivir el ser humano. En sus palabras encontramos luz y esperanza para el hombre perdido en la inmoralidad, pecado y desesperación. Sin importar la raza, sexo o condición social, Jesús ofrece “vida y vida en abundancia” a quienes creen en él sinceramente.
6)
El ser humano que pone su fe en
Jesucristo y aplica sus enseñanzas, verá su vida transformad para bien. La
experiencia de cientos de millones de personas alrededor del mundo y a lo largo
de la historia, ha sido que, al acercarse con sincero arrepentimiento de sus
pecados y fe genuina en Jesús, comienzan una nueva vida. Muchos vivían atados
por vicios, adicciones, odio, conflictos internos y con otras personas. No
obstante, en el momento que decidieron poner sus cargas en las manos de Cristo,
su vida fue transformada, el Espíritu Santo de Dios comenzó una obra en el
interior que cambió radicalmente su ser. Esta experiencia la seguimos viviendo
hoy, es lo que enseña la Biblia y es mi deseo que el lector de este breve
trabajo experimente esta transformación en su ser.
Bibliografía
Buch, E. (2014). Ética bíblica: Fundamentos de la moral
cristiana. USA: Tyndale House Publishers, Inc.
Gerald Nyenhuis, J. P. (2002). Ética Cristiana: un enfoque
Bíblico Teológico. Colombia: Logoi, Inc.
Harrop, C. (2003). Santiago: Bases Para Una Etica
Cristiana. Casa Bautista de Publicaciones.
Lacueva, F. (1975). Etica Cristiana: Curso De Formacion
Teologica Evangelica. Barcelona: Editorial CLIE.
Schrage, W. (1987). Etica del Nuevo Testamento.
Salamanca: Ediciones Sígueme.
Wright, C. J. (2003). Viendo como pueblo de Dios. Barcelona: Publicaciones Andamio.

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